Durante el transcurso del Festival, tuvimos el placer
de entablar este diálogo con Raúl Portal, quien no
paraba de admirar el estupendo aire de las sierras y el don de
gente de los del “interior”. Siempre con un sentido
del humor que contagia el alma, y con sus juegos de palabras simples
que evocan lo profundo, acompañado por Juanita, su inseparable
esposa, quise aprovechar la ocasión de conocer a quien tantas
veces emociona desde sus programas con sus mensajes acerca del
amor y de la solidaridad.
¿Cómo te va?
No me va bien, me va MUY bien. En este momento, estoy trabajando en
lo que me gusta, haciendo lo que me gusta y viviendo de eso, más
no le puedo pedir a la vida.
Viniste de Buenos Aires a este hermoso pueblo
del interior cordobés,
con la música que te gusta.
Así es. Bien puesto el nombre, Valle Hermoso. Vine porque me
pidieron apadrinar este festival ya que soy protagonista de un milagro
(que no es mérito mío, por supuesto, pero se dieron las
circunstancias), como es tener un programa de música cubana
en la televisión abierta en el canal 7 de Buenos Aires, programa
que estoy haciendo para toda América. Ya comenzamos a enviarlo
a Uruguay, Colombia, Venezuela y hasta la mismísima Cuba. Sueño
con mandarlo a Miami, porque yo me quiero mantener al margen de la
pelea Miami/La Habana. Creo que si hay algo que nos une a todos y que
nos vincula, es la música. Y yo no quiero contaminarlo para
nada con la política. Esto me parece fantástico porque
esto es una semillita nueva. La ambición es muy grande en este
momento. Estoy con un colega que es Sergio Leonard, que es el hombre
que más sabe de música cubana en Argentina. La ambición
es salir a decirle al rock: “permiso, señores, ¿podemos
tener nuestro pequeño espacio?” No combatirlo, sino “el
rock y además, nosotros”… y además, el folclore...
Y acá es un proyecto muy ambicioso en Argentina, porque no tenemos “negritud”.
Otro día, si querés, conversamos acerca de qué hicimos
con los negros, dónde los mandamos, a la guerra de la triple
vergüenza (sic). Pero como no hay “negritud”, ya que
todavía no entró el afro americanismo, es algo muy fuerte,
así que pensamos en comenzar a hacerlo, en difundirlo, y ese
solar mío, el “conventillo” en canal 7, donde yo
hago del señor barriga y los músicos bohemios vienen
una vez por semana a “descargar”, porque no pagan…entonces,
ahora van a empezar a venir invitados latinoamericanos, y la gente
se va a sorprender, y los chicos van a empezar a escuchar cosas que
no conocen.
Esto de la solidaridad, también te mueve
a quitar esa frontera que hay entre lo blanco, lo negro, lo azul
o rojo?
Sí, absolutamente. Yo estuve siempre en la solidaridad porque
nací y me crié en un barrio. Tengo alma de barrio. Y
el barrio, hace muchos años, era una escuela de solidaridad
porque a la señora le faltaba harina, y me daba sal, y al nietito
lo cuidábamos entre todos… Una vez, cuando era chico,
le pregunté a mi papá qué era lo que él
esperaba de mí. Esperaba que me dijera que fuera ingeniero,
ya que sabía que era lo que él quería, y casi
lo fui, pobre de mí. Pero no, me dijo: “quiero que seas
honrado, trabajador y generoso con los pobres”. Y teníamos
valores, porque no se usaba la palabra solidaridad. Y de aquella época,
cuando yo tenía 12 años (1952), me pasó algo maravilloso:
me regalaron un bongó. En aquella época, los años ´50,
estaba de moda la música cubana. Había una cantidad enorme
de genios que venían de aquellos pagos. Y entonces me regalaron
un bongó que no era un juguete para mí, sino una llave
que me abrió la puerta de la “cubanía”, con
su música y su cultura. Te estoy hablando de un año antes
que Castro tomara el Moncada. Y lo aclaro porque algunos quizás
puedan creer que esto me gusta ahora por alguna cuestión relacionada
a una moda. Toda la vida me gustó. En los años más
negros de la Argentina, a los rusos les siguió gustando el tango…hay
que mantener a la cultura “aséptica”.
Respecto del programa de las mascotas, ¿cómo entró eso
en tu vida?
Eso es otro milagro. Yo viví cincuenta años sin mascotas.
Porque vivía muy mal. Vivía a los tumbos, mudándome… a
veces pobre, a veces paupérrimo. Un día me regalaron
una, y descubrí la humanidad de los animales. Y me han humanizado,
yo soy infinitamente mejor ahora que antes, gracias a los animales.
Es muy emotivo realmente ver cómo la
gente manifiesta su amor por las mascotas en tu programa.
Mirá, algunos me preguntan que cómo puede ser yo, semejante
grandulón, y todos en el programa, lloren porque encontraron
un perro, que cómo se explicaba eso. Entonces yo le dije: si
no lo sienten, no se puede explicar. Porque es como la fe, como el
amor: no se explica, se siente. Es algo fantástico, y las mascotas
están cumpliendo un rol muy importante, de contención
de tantas personas que están mal por la crisis política,
económica y también afectiva que se vive actualmente.
Y todo eso lo cubren con todo ese afecto infinito. Y esto que está pasando
de estos cuatro o cinco perros que mordieron gente, también
son el reflejo de dueños agresivos. Los niños se pusieron
agresivos…no se puede dejar de reconocer que no es culpa de
ellos pobrecitos…si un niño le pega a una maestra, cómo
no le va a pegar a un perro…pero no hay perros malos, ni gatos…ni
mucho menos, niños malos.
Te pido una definición de una palabra
de la cual muchas veces se habla mucho pero se ejerce poco: solidaridad.
Yo he descubierto la Argentina oral: tres oralidades que se practican
acá: practicamos el sexo oral, en vez de hacerlo, lo hablamos,
esa típica de “la agarro a la mina, le parto la boca…bla…bla...hablamos
mucho más de lo que lo hacemos. Quiero anunciarles que la moda
que se viene ahora es ponerse de novio con su señora teniendo
el mejor sexo del mundo, que debería ser: con tu mujer, y por
amor. La otra es el “cristianismo oral”, la gente que cree
que cumple con Dios porque reza por los pobres; rezá mientras
te hacés unos sandwichitos, o amasás unos ñoquis.
Y el “socialismo oral”, el socialismo que incluye la solidaridad, ése
que todos hablan: sí porque los pobres y lo que hay que hacer.
No, lo que YO HAGO.
¿Cómo se puede ejercer la solidaridad?
Yo te lo sintetizo en tres frases: HACER EL BIEN HACE BIEN… mi
esposa y yo estamos comprometidos con la solidaridad a muerte pero
no por filántropos o ningún mérito en particular,
sino porque nos hace bien, por egoísmo.
CADA UNO ALGO POR ALGUIEN; hasta que todos hagan algo por todos, y
se arme la rueda.
Y finalmente, para los que lo tienen todo, porque cada vez se agranda
la brecha entre los que tienen todo y los que no tienen nada: RECUERDEN
QUE NO SE PUEDE SER FELIZ ENTRE INFELICES. Bil Gates se psicoanaliza.
Porque para ser feliz, hay que HACER feliz.
Raúl Portal también aprovechó su
visita por Valle Hermoso para grabar su primer programa televisivo
dedicado a las mascotas del ciclo 2005, visitando comedores infantiles,
regalando mascotas de peluche…y al respecto, mientras presentó el
festival de Salsa, hizo el siguiente comentario: “Y aquí he
encontrado, además, algo que mi querida Buenos Aires perdió.
Encontré valores. Los valores perdidos: el respeto a los
mayores, los abuelos, el saludo…Hoy encontré una
cosa extraordinaria. Fuimos a un comedor infantil a regalarles
mascotitas que trajimos de Buenos Aires, se las entregamos a ellos
para que nuestros chicos de Buenos Aires, quizás los hijos
del consumo, vean cómo un simple peluche a un chiquito le
da una gran alegría y la valora. Y me llamó mucho
la atención, porque me pasó una cosa rarísima,
para mí, como porteño. Seguramente ustedes van a
creer que estoy más loco de lo que estoy. Le dije a mi mujer:
viste lo que pasa? Todos los chicos que reciben un peluche, me
dicen “gracias”. Fíjense cómo viviremos
nosotros en Buenos Aires para que me llame eso la atención,
no? Eso, consérvenlo. Y si hay chicos y adolescentes que
sueñan con Buenos Aires, mándenlos un mes nada más.
Para que después valoren lo que tienen aquí. Los
quiero mucho, Dios los bendiga a todos, sean felices, disfruten
y conserven todo esto. Que yo me comprometo a difundir por todos
lados esto que he visto aquí.”